Si quieres que tu empresa no solo sobreviva, sino que crezca y sea líder, necesitas ser ágil y eficaz. La eficiencia operativa dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. De hecho, el 77% de los directores ejecutivos a nivel mundial planean usar la eficiencia operativa para hacer crecer sus ingresos.
Ser eficiente es tu mejor carta de presentación, pues te permite ofrecer productos y servicios de alta calidad a mejores precios, lo que protege o incluso aumenta tus ganancias. La eficiencia es la base para un crecimiento que se mantenga en el tiempo; sin ella, la capacidad de tu empresa para competir está en riesgo.
¿Qué es la eficiencia operativa?
En palabras sencillas, la eficiencia operativa es la habilidad de tu empresa para usar sus recursos (tiempo, dinero, materiales y personal) de la mejor manera posible para lograr los mejores resultados. Se trata de hacer más con menos, simplificando tareas, aumentando la productividad y eliminando todo lo que sobra. Para darte una idea, se calcula que en un día de trabajo normal, solo entre el 15% y el 20% del tiempo se usa en tareas que realmente producen valor. ¡Imagina todo lo que se puede mejorar! Las empresas que son eficientes son más ligeras, rápidas y, al final del día, ganan más dinero.
Es un error común pensar que esto solo aplica a las fábricas o que se soluciona comprando máquinas más nuevas, ya que las empresas de servicios o de distribución también pueden lograr resultados increíbles. Muchas veces, el cambio no empieza con nueva tecnología, sino con una mejor gestión del equipo y de los procesos para evitar desperdicios y darle más valor a tus clientes. El gran objetivo es que tus empleados dejen de perder tiempo en tareas que no suman y se concentren en lo que de verdad impulsa la competitividad y las ganancias de la empresa.
Beneficios de la eficiencia operativa
Implementar prácticas de eficiencia operativa no solo impacta en los costos, sino que transforma por completo a las organizaciones:
La reducción de costos es uno de los efectos más visibles. Eliminar tareas innecesarias o ineficientes se traduce en ahorros significativos en áreas como inventario, energía o mano de obra. Un dato ilustrativo: una disminución del 10% en el consumo de energía puede aumentar el ingreso neto de explotación en un 1.5%, según cálculos de Energy Star.
Otro beneficio clave es el aumento de ingresos y rentabilidad. De acuerdo con Citrin Cooperman’s Private Company Performance Report, el 67% de los empresarios que adoptaron análisis de datos reportaron mejoras en la rentabilidad de sus productos, lo que muestra cómo la información bien gestionada impulsa la rentabilidad.
La productividad también pega un buen salto. Un estudio mostró que 67% de las personas dijo trabajar mejor y más rápido cuando usan tecnología moderna, porque les quita trabas y hace que todo fluya con más orden.
Y no solo eso, las entregas se hacen antes, los clientes quedan más contentos, la gente se quiere quedar más tiempo en la empresa y encima se contamina menos porque se reducen las emisiones de CO2. Según McKinsey, cuando una empresa se organiza bien puede lograr cosas grandes: clientes 10% más felices, 20% menos contaminación y 25% más empleados que deciden quedarse.
¿Cómo se mide la eficiencia operativa?
Piensa en tu negocio como si fuera tu cocina. Para saber si estás siendo eficiente, comparas cuánto gastas en los ingredientes y en mantener la cocina funcionando (gas, luz, ayudantes, etc.) contra lo que ganas vendiendo los platos. Si cada vez gastas menos para sacar la misma o más comida, ¡vas por buen camino! En números, eso es lo que llaman “ratio de eficiencia operativa”. Si ese numerito baja con el tiempo, significa que tu negocio está rindiendo más sin desperdiciar tanto.
No obstante, este indicador debe complementarse con métricas específicas:
- Finanzas: Cómo rotan tus cuentas por pagar y por cobrar, o tu inventario.
- Productividad: Mide el rendimiento de tus empleados y compáralo con otras empresas de tu sector.
- Calidad: Revisa el porcentaje de productos rechazados, de devoluciones o el número de quejas de clientes.
- Costo de producción: Compara el tiempo que pensabas que tomaría una tarea con el tiempo que realmente llevó hacerla.
- Tiempo de entrega: Mide cuánto tardas desde que recibes un pedido hasta que el cliente lo tiene en sus manos.
- Seguridad: Lleva la cuenta de los días sin accidentes en el trabajo.
Lo importante es que te pongas metas que te exijan, pero que sean realistas. Usar tableros de control digitales te puede ayudar a monitorear todo esto en tiempo real, para que puedas detectar problemas rápido y asegurarte de que vas por buen camino.
Estrategias para mejorar la eficiencia operativa
Mejorar la eficiencia es un camino que nunca termina, no una meta que se alcanza y ya. Es necesario revisar constantemente cómo haces las cosas para encontrar puntos de mejora. Y muy importante: hay que tener una visión completa de la empresa, para que al arreglar algo en un área no crees un problema en otra.
Digitalización y automatización de procesos
La tecnología es la gran aliada de la eficiencia, ya que automatizar tareas repetitivas como la captura de datos reduce errores y libera tiempo para labores estratégicas. Herramientas como los sistemas ERP, los tableros digitales de manufactura o las plataformas colaborativas aceleran los flujos de trabajo.
La Inteligencia Artificial y el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) también juegan un papel crucial. Mientras la IA permite analizar datos masivos para tomar decisiones más precisas, el IoT facilita el mantenimiento predictivo de maquinaria, evitando costosos tiempos de inactividad. Según el reporte Innovating for a Sustainable Future de NTT DATA, el 69% de las empresas cree que la innovación digital es fundamental para cumplir con sus metas de sostenibilidad. Y las tres tecnologías que más ayudan en ese camino son: la nube, el Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial.
Eso sí, los retos son reales: solo el 30% de las organizaciones consigue escalar con éxito sus iniciativas digitales y los costos de implementación, junto con la resistencia al cambio, suelen ser los principales obstáculos, informa McKinsey & Company.
Usar software avanzado también marca una gran diferencia. Los programas de gestión de instalaciones (IWMS) pueden mejorar el uso de tus espacios en más de un 39% y bajar los costos de mantenimiento en más de un 15%. Los sistemas de planificación de recursos (ERP) conectan y automatizan el trabajo de todas las áreas de tu empresa, desde finanzas hasta la cadena de suministro.
Optimización de recursos humanos y materiales
Gestionar bien tus recursos es el corazón de la eficiencia, por lo que una buena gestión de inventario, por ejemplo, usando técnicas como el "just-in-time", te ayuda a tener solo lo que necesitas, ahorrando costos de almacenamiento.
También es fundamental analizar y dibujar tus procesos de trabajo para ver dónde hay cuellos de botella o tareas inútiles. No te olvides de la gestión de la energía; como dijimos, un pequeño ahorro del 10% puede aumentar tus ganancias netas en un 1.5%.
Algo tan simple como organizar bien el espacio de trabajo puede crear un ambiente más limpio y productivo. Y por supuesto, capacitar a tus supervisores en gestión y comunicación es vital para que los proyectos no se queden a medias y las tareas no se atrasen.
Cultura organizacional orientada a la mejora continua
La eficiencia no es un proyecto de un día, es una forma de pensar y de trabajar que debe estar en el ADN de tu empresa. Para lograrlo, debes involucrar a todo el personal. Anímalos a que identifiquen problemas y propongan ideas, pues aunque parezca obvio, menos de la mitad de las empresas lo hacen.
Dar retroalimentación (feedback) de forma regular y constructiva es un motor para el compromiso. Los estudios demuestran que el 80% de los empleados que reciben un buen feedback se sienten comprometidos, ¡más del triple que el promedio global! Aun así, muy pocas empresas lo fomentan.
Reconocer los logros, tanto individuales como del equipo, también es clave, pero solo una de cada cinco organizaciones lo hace de forma sistemática.
Además, es muy importante tener una visión y un propósito claros que todos en la empresa entiendan. Cuando la gente sabe para qué trabaja y cómo su labor contribuye a un objetivo mayor, los resultados mejoran notablemente. De hecho, tener un propósito claro puede aumentar el retorno sobre los activos en un 3.8%, según McKinsey & Company.
Innovación y análisis de datos
El análisis de datos es uno de los motores más poderosos de la eficiencia, al permitir anticipar la demanda, personalizar experiencias, pronosticar riesgos y tomar decisiones en tiempo real.
De acuerdo con estudios, un 68% de las empresas lo utilizan para mejorar la eficiencia en la búsqueda de productos o servicios, un 65% para entender mejor a los compradores y un 67% para mejorar la rentabilidad de los productos.
Sin embargo, el potencial aún está lejos de explotarse por completo: aunque la IA generativa podría añadir entre 2.6 y 4.4 billones de dólares a la economía global, en 2024 solo un 5% de las organizaciones atribuían parte de su EBIT a esta tecnología.
Ejemplos de eficiencia operativa en empresas
McKinsey & Company reveló en un estudio algunos casos reales que muestran cómo la eficiencia operativa transforma negocios:
- Una empresa de tecnología médica en Norteamérica duplicó el valor de sus acciones en cinco años al implementar un programa de reconocimiento que conectaba directamente el trabajo de sus empleados con la salud de los pacientes, además de crear una plataforma global de métricas en tiempo real.
- En América Latina, una compañía de materiales básicos redujo en 20% sus costos y aumentó su producción en más de 50% en tres años, gracias a una cultura de retroalimentación y transparencia de métricas accesibles para todo el equipo.
- Otro caso relevante es el de una empresa que reorganizó su planta para aprovechar mejor el espacio existente. Esto le permitió evitar la compra de un nuevo edificio y, además, subarrendar metros cuadrados sobrantes, generando ingresos adicionales.
Conclusión
La eficiencia operativa no es un proyecto con fecha de caducidad, sino una disciplina que exige constancia, innovación y visión estratégica. Las empresas que optimizan sus recursos, apuestan por la digitalización y fomentan una cultura de mejora continua logran ver una mayor rentabilidad, resiliencia y competitividad.
Pero más allá de los números, la verdadera ganancia está en construir organizaciones ágiles, capaces de adaptarse al cambio y de mantenerse un paso adelante en su industria.
FUENTES:
- Citrin Cooperman's Digital Services Practice. "How Data Analytics Can Improve Efficiency and Profitability."
https://www.citrincooperman.com/In-Focus-Resource-Center/How-Data-Analytics-Can-Improve-Efficiency-and-Profitability - Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar. "La Innovación Empresarial Basada en Tecnología Como Factor Clave Para El Éxito Organizacional."
- IBM. "¿Qué es la eficiencia operativa?"
https://www.ibm.com/mx-es/think/topics/operational-efficiency - OBS Business School. "¿Qué es la eficiencia operativa?"
https://www.obsbusiness.school/blog/que-es-la-eficiencia-operativa - Salles Sainz Grant Thornton. "La eficiencia operativa: La clave para la competitividad sostenible en las empresas familiares."
https://www.grantthornton.mx/novedades/articulos-y-publicaciones/la-eficiencia-operativa - McKinsey & Company. "Breaking operational barriers to peak productivity."
https://www.mckinsey.com/capabilities/operations/our-insights/breaking-operational-barriers-to-peak-productivity - BDC Advisory Services. "What is operational efficiency?" http://bdc.ca
https://www.bdc.ca/en/articles-tools/operations/operational-efficiency/3-critical-factors-operational-efficiency